Las relaciones sentimentales no siempre son un camino de rosas, las buenas y malas etapas se suceden con el paso de los años, de modo que es preciso cuidarlas día a día para que sigan funcionando como al principio. Hay quien dice que el amor no es para siempre y que se acaba, o se difumina con el tiempo, sin embargo nadie diría lo mismo cuando conoce a parejas que llevan más de cincuenta años conviviendo juntos. Si eres de los que se encuentra en una situación complicada con tu pareja, aquí te damos unas claves para que vuelvas a prender la llama inicial.

Mantén la pasión

Las relaciones sexuales constituyen el momento más íntimo de una pareja, no lo conviertas en algo monótono y aburrido. Quizás con el paso de los años aprendamos a poner el piloto automático, y nos acomodemos a “lo que sabemos” sin buscar reavivar esa pasión que en los comienzos se encendía con solo una mirada. Innovar y probar nuevas experiencias puede dotar de un “nosequé” especial a los momentos que disfrutáis en pareja. Una de las opciones que mejor funciona, es la de incluir juegos y juguetes sexuales en las relaciones, apuesta por investigar en alguna tienda erótica online y selecciona aquello que mejor se ajuste a vuestra relación. También puedes optar por adquirir objetos que contribuyan a tu autosatisfacción, en el caso de las féminas comprar dildos se ha convertido en una de las prácticas más habituales para enseñar a mantener la líbido e incluso contribuye a facilitar el orgasmo.

Ama desde la libertad

Una de las principales razones por las que una relación puede comenzar a deteriorarse es por la imposición de reglas o barreras innecesarias. Los celos y la dependencia se convierten en una de las razones más habituales por la que se rompe una pareja. Amar es aceptar que el otro es una persona que libremente decide mantener una relación contigo y que por lo tanto tiene derecho a tomar sus propias decisiones, e incluso a marcharse si así lo desea. Es preciso que cada uno mantenga su espacio privado, su intimidad y tenga la capacidad de elegir qué es lo que quiere hacer con su vida sin manipulaciones ni impedimentos. Esto no quiere decir que no deba emprenderse un camino en común, sino que debe existir un área de nuestra personalidad destinada a cuidar de nosotros mismos sin que a la otra persona le resulte difícil o incómodo, ni suponga ningún tipo de amenaza.

Comunícate

Sin diálogo es imposible crear un proyecto de vida en común. En ocasiones, el temor a herir a nuestra pareja o dañar la relación nos lleva a un silencio incómodo que con el paso de los años se hace bola y termina por estallar de la peor manera posible. Una buena comunicación en pareja constituye un pilar fundamental a la hora de sentar las bases de una relación, es la que nos permite negociar, ceder y llegar a acuerdos. Las discusiones no deberían ser un foco de rencores, sino que deben tomar una perspectiva constructiva que nos permita avanzar para lograr una relación satisfactoria para ambas partes.