Los festivales nos encantan y es algo que tenemos muy claro, pero si hay algo que nos gusta más que un festival es todo lo que conlleva estar en él: la música, el ambiente, la gente, la comida, la bebida, los bares cutres y conocer la ciudad de destino. 

El Monkey Week, un año más, se va a coronar como el festival del Sur más alternativo, cercano y lleno de frescura. Desde el 20 de noviembre hasta el 23, Sevilla va a ser la cuna del pop contemporáneo y, por eso, os traemos aquí una lista de cosas que no podéis dejar de hacer durante estos tres días. 

– En primer lugar os tenéis que conocer la Alameda de Hércules de Norte a Sur y de Este a Oeste. Así que si queréis entrar en el ambiente del festival, tenéis que desayunar una tostaíta de jamón y tomate en el Gigante Bar, comeros un serranito en Las Columnas y tomaros unas cervecitas en la terraza de La Casa Azul

– El Monkey Week no solo está preparado para escuchar música, también quiere que aprendamos algo de ella. Desde el primer día del festival, se puede disfrutar del Monkey Brain, un programa lleno de talleres, encuentros, mesas redondas y entrevistas públicas para que los que estéis dentro de este mundillo podáis acercaros un poco más a la escena actual. 

– Como entendemos que sois todos frikis de la música, tenéis como parada obligatoria Record Sevilla. Una pequeña tienda en los alrededores de la Alameda que lleva con sus puertas abiertas desde 1984. Un templo de la música con las últimas novedades, piezas de segunda mano, camisetas de grupos y las mejores reediciones. 

– Si tenéis un ratito o alguna mañana libre, por 3 € podéis pasaros por las Setas de Sevilla. La arquitectura de madera más grande del mundo, con un mirador que abarca todo el centro hispalense y que parece un laberinto flotante. 

– Si sois de los que os gusta el arte y queréis alejaros un poco del agobio de la ciudad, en noviembre tenéis dos buenas opciones: el CAAC o Monasterio de la Cartuja, un edificio que comenzó a construirse en el siglo XII y que actualmente alberga exposiciones de arte; la segunda opción es visitar El Oro de Klimt, una exposición de Gustav Klimt que combina imagen, sonido y luz a grandes escalas y aromas para crear un mundo de sensaciones inolvidables. 

– Y, sobre todo, aprovechad para ver sobre los escenarios a los grupos pequeños que están haciéndose hueco en el panorama musical. Amparito, Baiuca, Ortiga, Bestia Bebé, Estrella Fugaz, La Trinidad o Megansito el Guapo son solo una pequeña parte de todo lo que vais a poder escuchar y sentir. 

Redacción: Teresa Avendaño.