Rayden ha sido uno de los artistas que más ha evolucionado, a lo que a nivel musical se re ere, estos últimos años. Empezó afincándose en el rap con A3bandas, proyecto que compartía con dos compañeros, para al final acabar emprendiendo su viaje en solitario, aventura que le ha permitido construir un sonido único en este país, acompañado claro está de un reconocimiento total y absolutamente merecido. El artista está presentando su nuevo trabajo titulado Sinónimo y Shopper Magazine ha podido hablar con él para conocer más su trabajo, sus gustos, sus planes…

Para los lectores que no te conozcan, si queda alguno, vamos a poner un poco en contexto a Rayden ¿Puedes hablarnos un poco de tus orígenes?

A ver, soy una persona que siente mucha inquietud por la palabra y que siempre lo intenta demostrar. Soy el triunfo de la normalidad, no intento vender un personaje ni nada histriónico, solo cuido la palabra e intento darle elegancia a los temas que trato aunque sean temas más o menos sesudos. Bueno, y para quien no me conozca soy la típica persona que nunca conoce nadie hasta que ya saben de mí, entonces estoy en todos los sitios, algo tendré que estar haciendo bien para que pase esto.

¿Qué te aportó la etapa musical anterior a Rayden?

Pues muchas experiencias y me quedo con eso, con todo lo que aprendí. Ten en cuenta que yo empecé en la música de manera casi obligada. Me explico, yo escribía poesía por- que me parecía una manera de bascular emociones, de autorregularme en ese sentido, entonces una noche de verano en 2001 estaba con tres amigos, amigos de esos que van a todos lados juntos y uno de ellos soltó: ¿Oye, y si hacemos un grupo de rap? Y yo por no quedarme atrás dije que sí, que si escribía poesía no tenía que ser muy complicado rapear (risas). Fue en ese momento cuando empezamos a movernos como A3bandas y prácticamente enseguida, antes de que apareciera todo el tema este de las batallas de gallos, pasó que nuestra maqueta se vendía ya en el top manta de Chile y era increíble porque la habíamos hecho con un programa casero, no sabíamos que había llegado tan lejos. Para que te hagas una idea, nos íbamos a los bares y cuando veíamos a un tío con pantalones anchos y le dábamos la maqueta para que la escuchara, mientras que en Chile había gente que hacía pasta con nuestra maqueta, era curioso la verdad. Luego, es verdad, que haber sido campeón del mundo en las batallas de gallos ayuda un poco, al menos en titulares de prensa, repercusión en los medios, ahí sí que empiezas a coger un poco más de notoriedad. El caso es que después de todo esto la otra persona que estaba en el grupo me dijo que quería sacar algo en solitario, así que yo no me podía quedar atrás después de todo y decidí seguir hacia delante con lo mío. Y ahora aquí estoy, resumiendo mi vida en unos minutos…

Sinónimo es la parte meridiana de una trilogía ¿Cuál es el hilo conductor de todo esto?

En los tiempos que corren te venden la música por cromos: te saco este tema y a la semana te saco el videoclip… Así la música se convierte en algo superfluo. No te paras a escuchar los temas, simplemente los ves, la gente ni escucha ni oye. Ante eso pensé hacer una trilogía conceptual, honrando la palabra y por amor a la misma, donde todo tiene un porqué. Una vez tuve claro que quería hacer una trilogía, indagué sobre la construcción del idioma, que surge a partir de la contraposición o enfrentando elementos, evoluciona hacia el sinónimo, que es la búsqueda de la similitud, el equilibrio, la armonía y por último, sujetado por esas dos patas están los homónimos, que son la identidad de ser. Yo que tengo muchas pajas mentales me dije: lo hago así, porque si me sale bien lo de la trilogía cuando salga homónimo haré veinte años en la música y puedo hacer un cierre de gira tremendo y lo reviento (risas).

Con el paso de los discos te has ido convirtiendo en un género en ti mismo, has ido acercándote a la senda del Pop ¿Se puede decir que Sinónimo es la consagración definitiva de tu sonido?

No, la consagración para mí fue Antónimo. Lo que pasa es que de pronto han descubierto que lo de la trilogía iba en serio y que a nivel números Sinónimo lo está reventando. Entonces la crítica especializada se ha parado a considerar más el disco como conjunto y pieza fundamental dentro de un marco conceptual, de modo que lo están poniendo como un disco redondo. Todo esto ha servido para que el público mire Antónimo y entienda que todo está conectado, que todo tiene sentido. Aunque haya pasado el tiempo da igual, el caso es que lo están valorando como punto de partida de esta trilogía y ahora entienden cómo ha servido para todo esto. Antónimo fue el punto de partida para la eclosión de un género referencial. Por ejemplo, cuando escucho La M.O.D.A, Rufus T. Firefly o Residente, veo que son una referencia en sí mismos y quiero hacer eso. En la música que hago al final se ven las influencias, hay una carga importante de rock, indie… En mis canciones se pueden ver hechuras de Vetusta Morla, Izal, Kasabian, Royal Blood o Kase-O. Existe una referencia clara de lo que me gusta, en el tema Haz de Luz pueden verse influencias de The Beatles, pero esto no lo hago por desmarcarme, siempre he pensado que el Rap cerrado no es para mí, estaba muy anquilosado y sentía que comía a parte en la anterior discográfica. Todo ha servido para nutrirme y para poder hacer la música que hago hoy.

Cuéntanos un poco cómo ha sido el proceso de grabación de este disco, porque me imagino que habrá sido un quebradero de cabeza monumental…

Sí, han sido ataques de ansiedad constantes por primera vez en mi vida, también es el primer disco que he producido yo a nivel musical y eso me ha hecho pelearme conmigo mismo, escarbar, hurgar… Cuando veo la película de El Maquinista, donde Bale pierde más de veinte kilos para hacer el mejor papel de su vida, o el caso de Joaquin Phoenix en Her donde se quedó medio ido a nivel mental por dar lo mejor que tenía, considero que yo en este disco he hecho algo parecido. Lo he dado todo de mí a nivel físico y a nivel mental para sacar grandes canciones que en conjunto signifiquen un gran disco. Creo que nuestra generación a nivel musical va a pasar sin pena ni gloria y yo no quiero eso, no quiero ser parte de ese problema, quiero ser parte de la solución y por eso doy lo mejor de mí, así que a nada que haga de más, va a funcionar de puta madre. Quizás si realmente me enfrento conmigo mismo puedo dar con la tecla que cambie un poco la tendencia. Busco que aquello que quiero transmitir llegue puro, sin tocar, que esa energía se man- tenga intacta. Eso me ha pasado peaje, pero ha merecido la pena, porque ha habido un componente real muy bestia.

Feedback de Sinónimo, ¿Brutal no?

No te imaginas, es increíble. La gente me pregunta mucho sobre cómo salir del bucle del disco, parece que es como una nueva droga que te destruye y que a la vez te reconforta, como el Nuke en Robocop, están con la Raydenina (risas). Creo que es sano que escuchen también otras cosas, así pueden desquitarse, pero fuera de bromas estoy muy satisfecho con el resultado, habrá que ver cómo sigue calando en el público, pero espero que bien y para mucho tiempo, que lo he pasado mal haciendo el disco (risas).

Algunas puertas se cierran y por consecuencia otras se abren, por tanto a nivel musical te estás desmarcando y cada canción que se construye es una baldosa más para poner en el camino, dicho esto ¿Has notado que la gente que te seguía desde el principio te ha castigado un poco por el cambio de estilo?

Bueno, a ver castigar no, pero sí que me han dicho cosas en plan: ¡Ah! Estás colaborando con Leiva, ¿Cómo se te ocurre? Y bueno, yo les decía que Leiva era un generador de hits y to- dos sus temas son unos clásicos. Al principio sí que me pasaba más, pero con el paso del tiempo he colaborado con Andrés Suárez, Pablo López y más artistas que al final hacen cosas distintas a las mías a nivel musical. He sacado temas con Ferreiro, Rufus T. Firefly y nadie dice nada, creo que también esto ha servido para buscar zonas comunes dejando el ego a un lado y haciendo todo lo posible para que la canción tenga sentido, que se cree la simbiosis perfecta para que el oyente lo agradezca y nadie me está diciendo hoy: ¿Cómo se te ocurre colaborar con éste o colaborar con el otro? Al final lo que dicen es que ha salido una canción buenísima y yo digo: ¡Os jodéis que lo hemos hecho nosotros!

¿Qué bandas de Murcia te gustan?

Viva Suecia, me molan mucho, hemos podido hacer cosas juntos y la verdad es que me flipan. El tema que sacaron con Rufus T. Firefly, que se llama ‘Hoy Empieza Todo’, es una salvajada. Viva Suecia me vuela la cabeza, es muy contundente el sonido, son lo mejor a nivel compositivo y parece que te cuentan las cosas de soslayo, es increíble. Me parece que es indiscutible que esta gente se merece todo lo que le pase, como Piezas, un rapero murciano que también merece el respeto y que el público está en deuda con él. También el disco que ha sacado Tarque es increíble.

Si tuvieras que montar una super banda, ¿Con quién te molaría hacerlo?

Joder yo lo tengo clarísimo, la guitarra Cabezuelo de Rufus T. Firefly, a la batería Leiva, al bajo Chapo, la voz principal Nina de Morgan, los coros Tarque y yo, mi Dj de Djs y al Hammond Chuches de Morgan. Elige sitio pa tocar y lo tienes en un momento.

Redacción_ Javier Sierra / Fotografía_ Vic Soriano