La moda sigue su camino imparable sin dejar a nadie indiferente, el fast fashion ha calado hondo en todos los consumidores y aunque la palabra “moda” siempre ha estado ligada a la mujer, estamos asistiendo a un cambio silencioso del género protagonista. Los hombres son el nuevo (o no tan nuevo) objetivo de esto que tanto nos gusta y tan revolucionada tiene a la sociedad, la moda. Unos nuevos protagonistas que han ido dando peque- ños pasos hasta convertirse en el punto clave de la moda actual y que han sentido una liberación y crecimiento en su manera de vestir, pensar y sentirse.

Todo ello viene de la mano de varios factores, los hombres han dejado a un lado los roles tradicionales para expandir su influencia más allá de los estereotipos marcados. Ya no son el referente de fuerza, trabajo e insensibilidad que hasta no hace mucho marcaba todos sus pasos. Su papel en la sociedad ha evolucionado adaptando nuevos roles y con ello su manera de consumir. Este cambio de consumo viene de la mano de dos fenómenos sociales. Entre los años 90 y 2000 apareció por primera vez la figura del “metrosexual”, la primera puerta abierta para la liberación del hombre en el mundo de la belleza y la moda. Los metrosexuales eran hombres que se preocupan por su físico en términos de belleza y vestimenta. Empezaron a aparecer los tratamientos y cremas específicos para hombres, así como las colecciones de moda y nuevos estilismos masculinos. Un gran ejemplo de este nuevo “tipo” de hombre es David Beckham, el nombrado primer metrosexual.

El segundo fenómeno que ha terminado de impulsar la moda masculina son los “millenial”, una generación que está aportan- do grandes cambios al consumo de este sector. En este caso la velocidad de creación y la aceptación de los cambios constantes han sido claves para la aparición de esta revolución masculina, ya que ante tanta rapidez, la necesidad de nuevos nichos de mercado propicia la expansión de la moda masculina.

Ante esta situación de cambio rápido y nuevos roles del hombre, su manera de consumir cambia también. Pasamos de un consumidor que compra por sustitución con una razón de peso y buscando la calidad y practicidad, a un consumidor que busca reivindicar su propio estilo, buscando novedades continuas, nuevas formas, colores… Todo aquello que se había atribuido a las consumidoras femeninas y que ahora, también son características del consumo masculino.

Y ante esta nueva situación nace lo que se ha llamado, Menassaince. Un término que representa el “renacer masculino” y que designa a todo este cambio en los roles y consumo de los hombres dentro de nuestra sociedad y en el mundo de la moda. Unos cambios que comenzaron en los años 90 y a los que las marcas se han ido adaptando poco a poco satisfaciendo las necesidades de estos nuevos consumidores. Y esta revolución masculina viene acompañada de datos económicos. Según Euromonitor International, la moda masculina alcanzará los 460.000 millones de dólares en 2020, superando así a la industria femenina. Todo un nicho de beneficios que las marcas no han querido desaprovechar y es por ello por lo que se han lanzado a por sus nuevos consumidores.

¿De qué manera han llegado a ellos?
En primer lugar creando aquello que necesitan o desean. Nuevas colecciones, colores, formas, sin olvidar los accesorios que han conseguido dotar de personalidad y estilo propio a estos consumidores. ¿Y cómo lo han hecho llegar al publico masculino? A través de las figuras que tradicionalmente han sido los ejemplos a seguir, los futbolistas. Una nueva forma de llegar al publico masculino y de generar deseo en ellos, es usar a sus “ejemplos a seguir” para mostrar todo lo que las marcas de moda y belleza masculina tienen para ofrecer. Campañas muy sonadas que se han convertido en algo habitual para todos nosotros.

Comenzó David Beckham con H&M y le han seguido futbolistas como Cristiano Ronaldo con Armani, o la campaña de Nivea con gran parte del equipo del Real Madrid. Pero no solo ellos han sido la nueva imagen de las marcas masculinas. Martinelli ha fichado a a Saúl Ñíguez para representar la nueva colección primavera verano 2018 y otoño invierno 2019. Jack & Jones ha apostado por grandes futbolistas españoles como Fernando Torres, Marck Bartra o Dani Carvajal.

Pero no solo los futbolistas han sido la imagen de las marcas y los encargados de dar visibilidad del Manaissance. Vivimos en la era de las RR.SS y por tanto estas también han tenido un papel muy importante en este cambio. Con ellas aparecen la figura de los influencers y aunque en su mayoría son mujeres, los influencers masculinos pisan fuerte para convertirse en los prescriptores de la moda y belleza masculina. Claro ejemplo de ello son Alberto Ortiz que embauca por su estilo elegante y personal; Benji Thorpe que aporta el lado más moderno o Nacho Aznar de estilo versátil, entre muchos otros.

Una revolución que se prevé que supere a la moda femenina en unos años y que ha resurgido la moda masculina, abriendo todo un nuevo abanico de posibilidades y nuevas maneras de expresión para unos consumidores que no van a echar el freno, pues la moda masculina acaba de despegar para ganarle el puesto a la moda femenina.

Redacción_ Victoria Meseguer