La artista contemporánea Sonia Navarro, trae a Murcia su nueva exposición. Hoy, viernes 7 de febrero, se inaugura en la Sala Verónicas a las 20.00h «Lindes, Camino, Memoria» la nueva producción de la artista.

Durante más de una década, a través de diferentes lenguajes, como la escultura y la instalación en otro momento, la fotografía y el dibujo, Sonia Navarro ha creado obras que cuestionan y confrontan los mecanismos de poder y sus instituciones, especialmente aquellos que han colaborado en la jerarquía histórica de los géneros, relación con la mujer las tareas domésticas y la imposibilidad del movimiento de trabajo, lo que refleja en la constante lucha de las mujeres y los estándares establecidos.

Las narraciones personales e íntimas representan el hilo conductor de toda la producción de Sonia Navarro. Aunque no es fácil definir la obra de la artista, describir los materiales: telas, patrones, agujas y máquina de coser (cuerpo y carne de su trabajo), es solo un paso dentro de su estudio, un lugar de memoria, donde se desarrolla una ceremonia secreta, donde trata de evocar la nostalgia y convertirla en realidad, donde indaga sobre la forma y sobre la percepción de su mundo, y donde revela el problema contradictorio de la representación estética.

«Lindes, Camino, Memoria»

La creatividad en su trabajo se caracteriza por una predominante dimensión personal que está presente en todas sus obras de arte. La búsqueda de la artista está en constante equilibrio entre el lado interpretativo y el visual: tensión que se manifiesta en los entrelazados, nudos y tramas que conforman la membrana de sus propias obras. Obras que la artista realiza y que se perciben como pinturas-esculturas, pero que representan la intimidad y narran la memoria personal.

Su producción actual nos muestra una visión que está atenta por igual a cuestiones formales que al contenido narrativo, ya que Sonia no cree que tenga que elegir entre sentimiento y reflexión. Las obras expuestas en Verónicas están hechas de esparto, telas, cuerdas, fieltro o luces que, suspendidas en las paredes o colgadas de los balcones, dan forma a la visita del espectador a través del espacio. Sonia ha querido también salir de su zona de confort con la escala de las piezas y reflejar la tradición murciana de utilizar los balcones, persiguiendo la realidad sin desistir de la superficie sensual.

Comisarias:
María de Corral
Lorena Martínez de Corral