En plena operación bikini y con ganas de lucir cuerpazo las clínicas de medicina estética nos ofrecen numerosas opciones, con el fin de mejorar tanto nuestra calidad de vida, como los resultados después de meses de cuidados, ejercicio y buenos hábitos nutricionales. Sin embargo, los tratamientos reductores o remodeladores no son los únicos que lucir durante la temporada estival, sino que cada vez son más quienes apuestan por esta época del año para potenciar algunas partes de la fisonomía que nos ayudan a sentirnos más seguras.

Es fundamental prestar atención a los centros que llevan a cabo tales intervenciones, con el fin de apostar por profesionales y especialistas en cada uno de los tratamientos. ¿Sabes cuáles son los tratamientos en los que más invierten los españoles llegados a este momento del año?

Aumento de labios:

Si queremos lucir unos labios jugosos, pero no estamos dispuestas a apostar por métodos excesivamente invasivos la aplicación de ácido hialurónico en labios es una de las técnicas más recomendadas por los especialistas, ya que no requiere de ningún tipo de cirugía. Asimismo, según se ha comprobado, sus efectos secundarios son prácticamente nulos, de modo que su aplicación es sumamente segura. Es fundamental, que si lo que buscamos es un acabado natural, el profesional respete la forma natural de nuestros labios, con el fin de que nos sintamos cómodas con nuestra imagen y no resulte del todo impactante. Otro de los puntos a favor de su aplicación es que no precisa de ningún tipo de reposo médico, ni incapacita al paciente respecto a su actividad diaria. Además, este tipo de sustancia es biocompatible, aceptada por nuestro organismo y se reabsorbe pasados unos 6 meses desde la realización del tratamiento.

Aumento de pecho:

Los jerséis de cuello alto han llegado a su fin, y con la llegada del verano son muchas las que apuestan por acabar con los complejos y conseguir definitivamente el físico deseado. El pecho es una de las opciones que más suele acomplejar a las mujeres, de modo que una opción para sentirnos más cómodas con nuestro físico es apostar por la cirugía estética mamaria, una intervención que ha ido mejorando con los años y que cuenta con técnicas cada vez menos invasivas y más seguras. La operación de pecho no solo es una opción para quienes quieren aumentar el volumen, sino que la aplicación de prótesis puede contribuir a mejorar la forma de las mamas en caso de asimetría, pérdida de volumen tras el embarazo o hipoplasia. Existen numerosos procedimientos para llevar a cabo esta intervención, una de las pioneras es el Lipofilling, es decir, el aumento de los senos con grasa propia, lo que reduce la posibilidad de que se produzcan las complicaciones que pueden acarrear las prótesis en algunos casos. Por otro lado, la cirugía estética mamaria también plantea numerosas opciones para quienes deseen elevar o reducir el volumen de los senos.

Como vemos la operación bikini no solo suele producirse en torno a los tratamientos de estética habituales, sino que son muchas las mujeres y hombres que apuestan por esta época del año para terminar de pulir alguno de los aspectos del físico que pueden acomplejar o producir cierta inseguridad.