Sí, JUAN VIDAL se hace de nuevo con el premio Loreal a la mejor colección de MBFW Madrid, acompañado de Natalia sabé premiada como la mejor modelo de esta edición, apostando una vez más por la diversida.

El premio de Juan es muy merecido porque la colección ha sido realmente buena. Inspirada en Bárbara Cartland, escritora de historias de amor que siempre son publicadas en color rosa, tono que la escritora también ha hecho suyo como seña de identidad a la hora de vestir, pero la parte más importante para crear la colección ha sido el oso de peluche de la escritora, visto como un fetiche cultural que pasa de ser abrazado para superar las pesadillas de pequeña a ser visto desde el punto de vista de la plushsofilia y excitando con su tacto y su roce. Todo un giro inesperado que llena de misterio y sensualidad la gran colección de Juan. Tejidos suaves y sensuales, lazos, tejidos acolchados e incluso estampados de osos de peluche nos hanenamorado, sobre todo los corazones que sobresalen de algunas prendas. Enhorabuena Juan por un trabajo tan sublime.

La jornada de sábado comenzó con la colección de MARCOS LUENGO la cual se inicia en la búsqueda de la sensibilidad y la fuerza del cromatismo, en contacto con el pintor abstracto Kike Garcimuño reconocido por su visión y el uso del color. Un perfecto entendimiento entre los dos ha trasladado el lienzo a los tejidos, los materiales y los colores que definen una colección muy hermosa y atractiva. Fieltros, lanas, tartán, pata de gallo, juegos de texturas y volúmenes en lazadas, faldas y mangas son la base de la colección que junto con la potencia de los colores y los estampados en terciopelo forman una colección muy actual, elegante y colorida pero con una esencia clásica inglesa. Los sobreros han sido una pieza clave durante la presentación, realizados por Nana Golmar e inspirados en la Welsh Guards, en la gorra Ascot y en las chisteras de las amazonas.

Nunca el campo escocés al que nos ha llevado Luengo había resultado tan elegante.

ULISES MÉRIDA nos presenta “Caos” y nos invita, aunque sea por unos momentos a que seamos “hijos del caos” y nos sumerjamos en él, pero claro, en un caos lleno de belleza y de prendas perfectamente confeccionadas. Ha sido un desfile vibrante porque está repleto de prendas que resumen la trayectoria del diseñador, todas ellas superpuestas con mucho “caos” sobre los monos de terciopelo en colores fuertes que llevaban las modelos. Algunos looks resultan saturados de prendas pero no por ello dejan de ser hermosos porque cada prenda destila el sello de Ulises.

BRAIN & BEAST es sin duda el desfile que nos da chispa a todos porque se sale de lo convencional de la moqueta de Ifema.

Las prendas son siempre sorprendentes aunque parten de piezas convencionales, porque son siempre transformadas y desestructuradas con una visión poco convencional y así transmitir un mensaje, una idea.

Sus colecciones reivindican una forma diferente de hacer moda, y en esta ocasión lo ha hecho de una forma algo más madura, dejando claro que Brain & Beast llegó a esta pasarela para quedarse a base de creatividad, evolución y buen hacer.

Cierra esta edición DUARTE con una propuesta masculina y femenina.

Inspirada en los coches italianos de los años 50, intenta transmitir esa esencia a su impecable sastrería. Las prendas masculinas son clásicas pero con un aire renovado, con asimetrías en las prendas de punto, chaquetas, abrigos y pantalones en tejidos gruesos pero suaves y de patrones y siluetas anchos, todo ello con una paleta de colores muy interesante. También resultó curiosa la manera de presentar las rebecas de punto en forma de delantales laterales, puestas en escena que siempre son enriquecedoras.

Cuánto se agradece ver propuestas para hombre con aires diferentes.

Ha sido una edición muy buena, con grandes propuestas por las cuales hay que seguir trabajando pera que nuestra pasarela deje de tener bajas y luche por seguir  mejorando.

Redacción Andrew Sánchez