Esta última edición de EGO 2019 ha estado llena de talento y también ha sufrido algunos cambios. 

En lugar de tener a 10 participantes ha tenido realmente solo 6 ya que tres de los desfiles de la jornada eran de diseñadores invitados de ediciones de otros países y también el desfile de la diseñadora ganadora del concurso Samsung Innovation Project que fue la encargada, como ya  es tradición, de inaugurar esta maratón de desfiles. 

ALASKA, es la firma que tuvo este honor y mostró su proyecto basado en la filosofía de este concurso que es aunar la innovación tecnológica con la moda, para ello trabajó con Samsung  y creó 7 piezas interactivas, diseñadas y construidas a través de fabricación digital, las cuales utilizando  bluetooth conectan con el dispositivo y adquieren luz y movimiento.

La colección de DI PETSA, resultó cuanto menos sorprendente. Inspirada en el agua y con la maternidad y la lactancia como reivindicación, el resultado es una extraña mezcla de prendas que muestran los cuerpos y las siluetas con tejidos con un interesante efecto modazo.

Una propuesta interesante pero algo floja comparada con la de ediciones anteriores. Las tres firmas invitadas mostraron unas colecciones interesantes pero muy dispares entre sí. El casting es inclusivo, diferente, hay cabida para todos y eso es algo que siempre gusta y más en un desfile que roza la performance.

VENICE W, con tan solo 7 salidas durante el desfile, básicamente basadas en el color blanco y con los pañuelos de papel y los cestos de ropa sucia como inspiración, nos impactó con un concepto diferente y con los materiales, tejido de papel y encaje son la base de una extraña colección cuyo concepto quedó algo confuso y no dejó buen sabor de boca.

Llega el turno de los participantes de EGO y con ellos es momento de la imaginación,  de nuevos conceptos y de una apuesta firme por algo muy actual,  por la moda sostenible y el reciclaje.

La que sí dejó buen sabor de boca fue la tercera invitada, MARIAN GVASALIA porque presentó una colección espectacular inspirada en la medicina y el radiodiagnóstico y cuya filosofía quería conectar la moda con los sentimientos que tenemos cuando se lucha contra una enfermedad y transformarlos en algo positivo. Tanto el concepto como la colección son geniales y las prendas cargadas de color y estampados de radiografías y de imágenes obtenidas con microscopios resultan novedosas, elegantes y sofisticadas, perfectas para una mujer que vive intenso su día a día.

Comienzo con el triunfador de la edición, DOMINNICO que con su colección Harajuko Kids inspirada en las Lolitas japonesas y me atrevería a decir que en las muñecas Bratz nos llevo a su universo cargado de prendas de una calidad excelente tanto en materiales como en confección.

Esta divertida colección de toque sexy e infantil nos muestra una mujer urbana, segura, cargada de tules, de tejidos tecnológicos y futuristas que mezclados con plataformas  y flecos dan mucha potencia a una colección muy digna de este premio.

COCONUTSCANKILL y WASTAHOLIC son dos firmas que apostaron por la moda sostenible en sus propuestas. La primera con la música como hilo conductor y con un rollo punkie y algo grunge, utilizó el concepto upcycling aprovechando restos de stock  de tejidos para crear la colección con un resultado moderno y muy de las calles y el segundo, utilizó el mismo concepto pero utilizando desechos, prendas de segunda mano que a modo de patchwork tienen una segunda vida. El resultado final es interesante y muy de valorar por su sostenibilidad pero creo que resultó poco atractivo porque el patchwork tuvo su momento y parece que no es su hora para resucitar.

INKRUSH, también aporta su granito de arena con algodones orgánicos para las prendas de una colección inspirada en los millennials más mayores porque según el creador, son los que apuestan por el minimalismo al contrario de los más jóvenes que se pierden por el esceso. El color block es la base de la propuesta y la idea de no consumir tantas prendas ha sido su mensaje que gana fuerza porque va acompañado de una colección bonita, interesante y muy accesible.

BECOMELY, con su Taller de los Monstruos nos acerca a ese monstruo que despierta instagram alimentado por la perfección y la necesidad de aprobación. Una perfección mostrada con muñecas dulces y románticas pero nada inocentes con vestidos babydoll en tejidos acolchados y decorados con sus ya reconocidos detalles en 3D realizados en materiales sostenibles como el almidón de maíz y la fécula de patata. También aporta a la causa confeccionando bajo pedido para no desperdiciar material y fabricando en un taller de mujeres en riesgo de exclusión, así que bien por Becomely que es sostenible e inclusivo además detener una colección muy bonita.

Nuevos aires se respiran en la moda, y los jóvenes están alerta porque no sólo quieren estar a la última sin perder de vista las redes y las nuevas formas de consumir, también pretenden aportar algo, formar parte del cambio y entrar en juego con creatividad, con astucia  y sobre todo con un trabajo bien hecho si estar reñido con el cuidado de nuestro planeta y nuestra sociedad.

EGO es ahora más que nunca, una plataforma muy necesaria porque es una gran base para los tiempos que se avecinan, porque aunque EGO es presente, EGO es el futuro.

Realizado por Andrew Sánchez