Famoso o no tan famoso somos muchos/as lo que hemos experimentado alguna vez ese momento de espera eterno a que nos contesten un whatsApp desde hace una semana. Sí, sí, pasan 72 horas o más y a ese whatsapp de “hablamos en un rato” se le pone el ruido de un grillo interminable… (Cri, cri, cri…)

A este maravilloso fenómeno que muchos podemos catalogar como mala educación, en este nuevo mundo del 3.0 se le denomina “GHOSTING”. Y esta palabra no viene de la romántica película de los noventa de Demi Moore y Patrick Swayze donde se amaban para siempre, sino de lo que podemos llamar hacer una bomba de humo virtual.

En un primer momento piensas que le han robado el móvil a tu interlocutor (que también podía ser una opción), hasta que momentos más tarde y días después entras en la conversación y ves el permanente En línea. Que sí amigo/a que sí… que no te contesta porque te está haciendo un “Ghosting” en toda regla.

Has intercambiado horas de conversaciones, alguna botella de vino, algún baile, canciones y conciertos y, por supuesto, habéis compartido cama o alfombra con música de fondo, pero ahora lo que se lleva es otra cosa… Es desaparecer como si te hubiera tragado la Tierra, aunque un En línea te da la información de que la Tierra, por ahora, no se traga a ningún ser de este planeta. Relaxing amigo/a dos semanas después tendrás su like en la foto de hace 3 años en tu feed de Instagram, algo que te parecerá muy curioso, pero es que si no no sería un “Ghosting” profesional.

Lo mejor en estos casos es adelantarte y ser tú el/la que haga el “Ghosting” total si lo de llamar ya no se lleva. O también puedes optar por dejar las cosas al destino y que coincidáis en algún lugar con vistas al mar. (Cri, Cri, Cri…)

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