Aunar disciplinas de difícil comprensión y visión específica siempre constituyen un reto, sobre todo para quiénes desconocemos ambas. Arte y arquitectura toman su máxima expresión en la labor de este murciano afincado en Londres, que invierte su día a día como comisario de exposiciones del Museo de Diseño de Londres. Arquitecto, escritor y comisario, las palabras de Gonzalo Herrero nos trasladan a un universo del que jamás desearíamos escapar.

¿Quién es Gonzalo Herrero Delicado?

Gonzalo es un murciano afincado en Londres desde hace algo más de tres años. Anteriormente viví en París, donde estuve trabajando como arquitecto en proyectos como el Palais de Tokyo. También he vivido en Madrid y Alicante donde estudié arquitectura. Allí tuve la suerte de tener una formación muy holística y entender que la arquitectura es una disciplina limítrofe a muchas otras, en otras palabras, un modo de entender el contexto en el que vivimos. Esto me ayudó a emprender una carrera paralela a la que el público general entiende como arquitecto e interesarme por la relación entre la arquitectura, la sociedad, la política o la tecnología.

Arquitecto, escritor, comisario… ¿Cómo definirías tu trabajo?

Tras trabajar en varios estudios de arquitectura me di cuenta que la realidad del arquitecto es muy diferente y gastas más tiempo lidiando con detalles constructivos y legislaciones que realmente tomando decisiones que puedan generar un cambio. Los tiempos en arquitectura son excesivamente largos. Sin embargo ya siendo estudiante me interesé por la crítica y el comisariado de exposiciones, donde la capacidad de reacción es más inmediata y el impacto en la sociedad puede ser mucho mayor.

¿Qué parte del tu labor como comisario te interesa más?

Al trabajar como comisario tienes una capacidad de maniobra mucho mayor. Por un lado los presupuestos son mucho más reducidos que al construir arquitectura y por tanto la libertad es mayor. En este sentido puedes conectar más fácilmente con la gente y hacerles entender el rol que la arquitectura o el diseño juegan en su vida diaria y de lo cual muchas veces no son conscientes. El modo en el que nos movemos en la ciudad o como definimos nuestros espacios domésticos, son una interpretación directa de la sociedad en la que vivimos y todos esos contextos están definidos por una arquitectura específica. El comisariado, desde mi punto de vista es una herramienta que permite hacer inteligible todas las capas de información que componen nuestra realidad diaria.

Desarrollas proyectos sobre todo en el ámbito de la arquitectura ¿Cuál es la relación que, actualmente, consideras existe entre el arte contemporáneo y arquitectura?

La arquitectura ha estado completamente distanciada de la gente durante mucho tiempo al igual que lo ha estado el arte y se han convertido en herramientas políticas de poder económico. Sin embargo el sector del arte ha sabido entender que necesita de la sociedad para evolucionar y en cierto modo responder de ella. Actualmente la arquitectura también está absorbiendo los formatos del arte, más allá de un valor estético, para conectar con el público y hacer entender su relevancia en el día a día. En este sentido los museos han jugado un papel decisivo en conectar ambas disciplinas con la sociedad.

¿Cuál es el papel de los museo o fundaciones a la hora de que la arquitectura adquiera un valor más artístico?

En ciudades como Nueva York, París o Londres los principales museos cuenta con un programa fijo de arquitectura y diseño desde hace varias décadas. Sin embargo en España aún no se ha entendido que estas disciplinas deben formar parte del discurso cultural y se tienen relegadas a un segundo plano. Tanto en el arte como en la arquitectura, su valor va más allá de lo puramente artístico o estético y siempre han sido un reflejo del momento en el que se han desarrollado. Una obra como el Guernica de Picasso es la interpretación formal y conceptual es una critica del gobierno republicano en la Expo del 37 de París a un momento convulso en España, del mismo modo que edificios como el Ayuntamiento de Moneo supusieron una ruptura con lo preconcebido y una apertura de mentalidad en una plaza como la Belluga.

¿Hasta qué punto depende la percepción de las obras de arte de los espacios que las albergan?

La arquitectura de los museos y las instituciones culturales en general, se utiliza como una herramienta de poder. Ahora no se construyen catedrales pero sí museos, demasiados en algunos casos. Son la única posibilidad de los políticos de dejar una legado. Antes los emperadores construían edificios como el Coliseo de Roma para entretener al público, ahora son los museos y edificios culturales los que han tomado ese papel. Un ejemplo de ello por ejemplo son el Museo George Pompidou o la Biblioteca François Miterrand en París, en honor a los presidentes que las desarrollaron. Esta representatividad de los museos hace que su funcionalidad quede en segundo plano para dejar paso a su capacidad monumental. Ejemplos de este tipo de arquitectura egocéntrica los encontramos en casi cualquier museo, un ejemplo el Guggenheim de Bilbao de Frank O. Gehry.

¿Conciben los arquitectos sus edificios como objetos artísticos?

La capacidad estética de de la arquitectura es algo que no debe subestimar ya que es la arquitectura la que conforma nuestro contexto urbano. Sin embargo esto no debe ir en detrimento de la funcionalidad del mismo, ya que sobre todo la arquitectura es y siempre ha sido un medio que responde a unas necesidades concretas y como tal debe responder eficazmente a ellas. La calidad visual de los edificios los hace más bellos del mismo modo que lo hace el programa funcional que alberga.

Desde 2015 desempeñas tu labor profesional en el Museo de Diseño de Londres ¿Cómo surge esta oportunidad?

Desde que me mudé a Londres como comisario de The Architecture Foundation he tenido la oportunidad de desarrollar proyectos muy diversos, desde exposiciones e instalaciones a conferencias o ciclos de cine. Esto me ha permitido aprender muy rápido como funcionan las instituciones culturales en Londres. Además un dato muy significativo es que mi formación es como arquitecto, lo cual he compaginado siempre con la teoría escribiendo para varias revistas regularmente a lo largo de los últimos años. Sin embargo los comisarios normalmente no vienen directamente de la práctica de la disciplina sino de la teoría, normalmente estudian directamente para ser comisarios y esto reduce su capacidad crítica. Me ofrecieron organizar la exposición que abrirá el nuevo Design Museum en Londres, todo un desafío logístico y conceptual. Tuve que pensarlo dos veces pero me pregunté, ¿cuántas veces vas a poder inaugurar un museo? y obviamente acepté.

A finales de 2016 comisarias una exposición en el Museo de Diseño de Londres junto a Justin McGuirk ¿Cómo se gesta esta exposición?¿Qué encontraremos en ella?

La exposición se titula Fear and Love y consiste en 11 instalaciones desarrolladas específicamente para el Design Museum que exploran el potencial de la arquitectura y el diseño para cuestionar los diferentes problemas a los que nos enfrentamos en el día a día a nivel global, ya sea en materia de política, medio ambiente o socialmente. Los participantes, venidos de lugares como Mongolia, Colombia, China, Estados Unidos o Japón, han interpretado desde sus distintas disciplinas y contextos geográficos, han investigado el optimismo y las ansiedades que estas situaciones nos generan. Los ejemplos serán muy diversos, desde el arquitecto Rem Koolhaas que explorará los pros y contras del BREXIT a Arquitectura Expandida, un colectivo que ha construido una escuela popular audiovisual para desplazados en Bogotá, Andrés Jaque que analizará el impacto de aplicaciones de citas como Grindr en la sociedad o Christien Meindertsma quien propone sistemas alternativos de reciclaje de ropa como crítica al consumo masivo de moda.

¿Futuros proyectos en mente?

Estoy acabando mi primer libro junto a Justin McGuirk en relación a esta exposición con la editorial Phaidon y empezando el siguiente libro sobre la arquitecta italo-brasileña Lina Bo Bardi. Además estoy comenzando un proyecto de investigación con Airbnb vinculado a un programa de residencias artísticas.

Entrevista_ María Huertas
Fotografía_ Vic Soriano

BANNER-TESLA