Hay personalidades que calan, palabras que empapan el alma e historias que, cuando las conoces, te ayudan a avistar las circunstancias desde otra perspectiva. Nos sentamos a comer con Diana Navarro, una de las grandes voces de la música española, en plena presentación su nuevo trabajo. Entre risas y platos nos relata las razones que la llevaron a crear “Resiliencia”. De pronto, sus letras y acordes se nos revelan distintos, nos sentimos parte de su universo. 

Resiliencia ¿Por qué?

Precisamente por lo que significa ‘capacidad del ser humano de estirarse como una goma sin romperse frente a una situación difícil de su vida, saliendo reforzado de ella’. Las trece canciones que lo componen definen el espíritu de un trabajo vivido en primera, segunda y tercera persona.

¿Dónde reside la fuente de inspiración de Resiliencia?

Nace de la necesidad de compartir un momento de mi vida. Un momento en el que me di cuenta de que no era feliz, que no me quería y necesitaba saber el porqué. Algo que quise descubrir desde dentro, en vez de culpar a lo ajeno, y que encontré en técnicas de psicología como el eneagrama o en terapias alternativas como el reiki y la meditación, para al final aceptarme y quererme. Al fin y al cabo, si no te quieres a ti mismo no puedes querer a nadie de manera equilibrada.

Al vivir todo ese proceso, como mi vida es la música, no podía sino plasmarlo en este trabajo. De hecho decidí hacer una canción para que la gente se sintiese mejor al escucharla “Me amo y me acepto completamente”. Esa fue la necesidad que se traduce en mi trabajo, siempre basándome en los estilos que me caracterizan como son la saeta, la copla, el flamenco, etc.

Como bien dices vienes del mundo de la copla, del flamenco o la Zarzuela, pero en Resiliencia vislumbramos un cambio evidente ¿cómo podríamos definir este nuevo estilo?

He querido avanzar musicalmente, porque me gusta mucho el pop electrónico y las influencias sinfónicas, de modo que de alguna manera he buscado fusionarlo. Para ello me rodeé de un equipo de trabajo estupendo, como son mi productor y ganador de siete Grammys latinos, Boris Alarcón junto a Iñaki García, Paco Salazar o Carlos Vera que vienen de otras músicas diferentes. Mi intención residía en crear un proyecto de una libertad creativa absoluta, pero siempre desde mi manera de sentir la música.

Definir el estilo de Resiliencia es difícil, yo siempre digo que mi música es Diana Navarro. Música para gente con alma, independientemente de lo que se crea o nos guste, una música para escuchar que constituya una experiencia para los sentidos. Una música que emocione, nos haga sonreír, nos ayude a reflexionar, etc. En este trabajo no solo encontramos canciones de amor y desamor, sino que se tratan diferentes temas. De hecho “los niños no” es una reivindicación de la utilización que, en ocasiones, se hace de los hijos cuando una pareja se separa. Los hijos se convierten en moneda de cambio, para hacer daño. Sin embargo los niños son un libro en blanco muy bonito, en el que escribir cosas bellas para que se sientan fuertes y puedan salir adelante.

¿Continuidad o nuevo comienzo?

Para mí es volver a empezar, eso sí, con toda la experiencia, la gente que me ha seguido estos años y los logros alcanzados, sin embargo soy una artista y una persona nueva que empieza con la misma ilusión y con una madurez añadida, adquirida con los años .

La totalidad de los temas de Resiliencia han sido compuestos por ti ¿Cómo te has enfrentado al reto?

La verdad es que siempre he compuesto, pero para Resiliencia tenía mucho que decir, de hecho compuse treinta temas, de los cuales hemos elegido tan solo trece. Ha sido muy bonito, porque en este proceso de crecimiento personal, a veces sentía que no podía. Había momentos en los que me encontraba creando, en la soledad de mi habitación, en los que de pronto temes que no le vaya a gustar a nadie, hasta que descubres que puedes y que cuando mi alrededor lo escuchaba, gustaba.

Ha sido un proceso muy bonito, muy enriquecedor, de reafirmación. Dos años dándole forma a temas que llevaba haciendo desde 2009. Las ideas me venían a última y primera hora del sueño ahí es cuando me visitan mis ángeles, mis duendes y me cuentas cosas.

¿Cuál está siendo la reacción de los fans a esta evolución musical que has experimentado?

Están reaccionando muy bien, ya que es una evolución natural, una necesidad de no hacer siempre lo mismo y al final la gente que te sigue lo agradece. Además he intentado cantar más fácil por los fans (risas). Me decían que se quedaban afónicos, e buscado llegar más a la emoción, para mí es más importante que la propia perfección de la voz. La crítica está siendo muy positiva.

Nos encontramos temas muy fuertes, desgarradores, donde de alguna manera se aprecia incluso más esa implicación personal ¿no?

Me he inspirado en mi propia evolución personal, y en historias también. No todo ha sido en primera persona, pero he desarrollado mucho la empatía y sientes y aprendes muchas cosas poniéndote en la piel del otro. Además me gusta mucho la interpretación y me estoy formando como actriz. Siempre he sido una actriz intuitiva por la copla, son obras de teatro de tres minutos. En firme no hay ningún proyecto de interpretación, aunque me gustaría participar en alguno. Formarme como actriz está siendo fundamental porque en la vida es difícil vivir todas las situaciones, pero esto te ayuda construirte el personaje. 

¿Algún tema predilecto en especial dentro de Resiliencia?

Todos son predilectos, pero a lo mejor “Me amo y me acepto completamente” es especial por su intención, es un regalo que a mi me hicieron y que yo quiero hacer a la gente, para que se sienta mejor al escucharlo. Sería algo así como una cadena de favores “A mí me lo hicieron y yo te lo hago a ti también” quizás por eso.

Entrevista_ María Huertas
Fotografía_ Vic Soriano

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