Otro año más, el Contempopránea pegó el pistoletazo de salida los pasados 19, 20 y 21 de julio. Alburquerque dió la bienvenida a gente de toda España para ofrecer un completísimo abanico de música pop y buen rollo. En pasadas ediciones han podido contar con Los Planetas, los Pet Shop Boys, Amaral o Vetusta Morla entre otros como cabezas de cartel, pero este año los homenajeados sería un grupo que ya es veterano dentro del festival, Lori Meyers.

Tras numerosas horas en coche hasta nuestro destino la primera jornada musical comienza el jueves 19 por la tarde con Nadie Canta, amenizando la plaza del pueblo con temas como Quiero Ser Bisexual o Contraseña puso a bailar a todo el que se acercaba, desde los más mayores hasta el público más joven.

Le seguían los murcianos The Yellow Melodies, he de decir que no me esperaba semejante caña, ni mucho menos un concierto que terminase con una guitarra frotándose contra una de las vallas que delimitaban el escenario de los allí presentes, dejaron a los oyentes con muchas ganas de volver a verlos. Un par de minutos de espera y aparecen Subterráneos, que no dejaron caer en ningún momento el ambiente que ya se había creado en esa plaza, y con su garaje-rock dieron paso a los DJS de la noche. Se suben al escenario Man Pop DJ y Güendi DJ para saciar a los que todavía tenían más ganas de mover el cuerpo. Una vez que ya han acabado con todos nosotros, es hora de volver al camping.

La zona que ofrece el festival para acampar es sin duda una de las mejores que he podido probar, con un césped envidiable, unos baños con agua caliente y una piscina muy próxima al lugar, los campistas descansan y esperan ansiosos que se haga de día.
El segundo día comienza y ofrece por la tarde unos acústicos en la piscina, abre la tarde Cariño con su esperado debut, dentro de sus componentes destaca Alicia, que la edición anterior se encontraba en el mismo sitio pero de la mano de El Buen Hijo, que también tuvo su hueco en esta edición. Las tres componentes pintaron la piscina de pop mientras los asistentes disfrutaban de la tarde entre toallas y neveras. Poco después empezaban a sonar los primeros acordes de Abrazos gratis en la Puerta del Sol, canción que Capitán Sunrise describía como alegre pero triste, la melódica voz de Santi hizo aún más grande esa burbuja pop que flotaba en el aire.

Una vez terminado el concierto la gente se dirigía hacia sus tiendas para ponerse guapos y guapas ya que Sierra estaba esperando a las 20:30 en las laderas del castillo. Un concierto que nos supo a poco pero repleto de temazos como Me destrozaré, A Ninguna Parte (Himno de esta edición) o Amiga Extraña. Le siguen Los Punsetes, que se presentan al público con el estatismo que caracteriza a Ariadna y proyectando en la pantalla trasera varios clips como el Pole Position de Atari o imágenes de Bin Laden. Todo esto mientras el público gastaba la suela de sus zapatos al ritmo de sus ya míticos temas Opinión de Mierda, Tu Puto Grupo o Tus Amigos. Llega la hora de La Habitación Roja, uno de los grupos más esperados del festival, con un repertorio que fusionaba canciones de siempre como Ayer o Indestructibles y de ahora, siguieron alimentando nuestras ganas de bailar.

Es la hora de los homenajeados, Lori Meyers, en un video recopilatorio de su paso por el festival, ya en su 23ava edición, el público nervioso observaba como ha sido la trayectoria de los granadinos tras años de recorrido por la escena musical española. Aparece Noni sonriente y agradeciendo al público su presencia en forma de concierto, un show que hacía tiempo que no vivía, la gente entregadísima y un setlist para enmarcar en tu salón. Pasaron por todos y cada uno de sus discos, desde Viaje de Estudios hasta En La Espiral, la banda lo dio absolutamente todo y yo a cambio les entregué mi voz.
Después de dos intensas horas de los Lori, es el turno de Grises, la banda zestoarra mostró su vertiente electrónica-tropical que tanto los caracteriza, sonaban sus hits, tales como Parfait o Animal, más desgaste de zapatilla. Sin duda el clímax de la noche se alcanzó cuando los madrileños, Carolina Durante, pusieron pie en el escenario de Las Laderas, lo poco que me quedaba de voz se fue con ellos en un concierto que calificaría como salvaje, entre los valientes que quedábamos a las cuatro de la mañana nos mirábamos sin poder creernos lo que estaba pasando, una original cover de los Lori y 300 golpes entre pogos en el público. No tengo la menor duda de que Diego, Martín, Mario y Juan tienen trayectoria para rato si siguen dando bolos como este. Una vez acabados los conciertos, año tras año los más valientes se embarcan de camino a La Marquesita, excursión de la que fui participe esta edición, y saludan los primeros al Sol.

Es un nuevo día en Alburquerque y el día viene cargado de pop e ibuprofenos, de nuevo en la piscina esperamos con toalla y cerveza en mano los acústicos del día. Hoy esperamos primero a Puzzles y Dragones, ponen banda sonora a la mejor resaca de nuestra vida con La chica del pelo gris, y consiguen recargar nuestras Fuerzas (absurdas). Poco más tarde empiezan a afinar guitarras y a colocarse en sus posiciones los de Nuevos Hobbies que continuaron amenizando la tarde con aún más pop del bueno, era la primera vez que tenía la oportunidad de verlos en directo y confesaré que tengo muchas ganas de volver a escuchar Borraría todo lo tuyo o Palmeras en directo.
De nuevo de camino hacia el recinto, esta vez pegando saltos de alegría porque era el turno de El Buen Hijo. He estado siguiéndoles la pista desde la pasada edición del festival, cuando tuve la suerte de descubrirlos y desde entonces vivía con ganas de volver a verlos. Como una madre orgullosa de verlos subidos en el escenario canté todas sus canciones y aplaudí como nadie, destacando la versión de ¿Ahá han vuelto? y su “nos falta pista de baile para bailar reggaetón”. Dieron fin a su concierto con una auténtica verbena encima del escenario con María García Sala como protagonista, aprovecho para pedir a mis amigos que me escriban una canción con mi nombre, gracias.

La Bien Querida, ya veterana el festival, se presentó esta vez con una banda muy completa, consiguió crear esa magia que se siente en los conciertos que coinciden con el atardecer, especialmente cuando sonaba Recompensarte, pero sin dejarla de lado en sus míticos De Momento Abril o Muero De Amor.
Si me diesen un euro por cada persona que vi con la camiseta del siguiente grupo, podría invitar a todo el camping a una ronda, Izal tiene la fórmula perfecta para introducir a la juventud que escucha los 40 principales al mundo del indie, no sabemos si es bueno o malo, pero les funciona porque siempre que tocan el resultado es un llenazo.
Otros de los más esperados del festival son Dorian, que con una larga trayectoria y lista de hits nos hacen preguntarnos cuando serán los homenajeados. Al igual que Izal, los barceloneses saben muy bien cómo captar ese público con sed de música distinta a la que ofrece la radio fórmula. Estos dos grandes de la escena indie nacional acabaron con las pocas fuerzas que me quedaban y puse rumbo al camping.

Puedo decir orgullosa aunque triste que Alburquerque es mi segundo hogar, un lugar lleno de pop y de amistad. Un par de días que consiguen, edición tras edición, que quiera volver cada año por mucho tiempo que pase en compañía de los mismos.

Redacción y Fotografía: Paula Reverte

 

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